
1999, primero de carrera. Leo una crítica en una de esas revistas universitarias que tanto me llamaban la atención cuando llegué a la facultad. The Fragile de Nine Inch Nails aparecía resaltado como uno de los discos de la década. Allí fui a Madrid Rock, dispuesto a pillarlo. Tras tres escuchas, Trent Reznor tenía un nuevo seguidor. En los sucesivos años me fui haciendo con su discografía (solo con los LPs y el EP Broken, nada de remezclas; aunque hay joyitas como el Perfect drug...). 7 años después de aquello y tras haber escuchado casi de todo y afianzado mis gustos musicales, Nine Inch Nails sigue figurando entre mi top de grupos (o mejor decir, de proyectos musicales), compartiendo lugar con formaciones tan heterogéneas como Neil Young, Led Zeppelin, Rage Against the Machine, Guns n' Roses (estos con matices porque, bajo mi punto de vista, desaprovecharon mucho el enorme potencial del que disponían) o Queens of the Stone Age.
2006, me dan una beca a Toronto, y como buen melómano, lo primero que hago es ver qué bandas iban a tocar ese verano. Sorpresa, el señor Reznor y cía estaban de gira por Norteamérica (y llevan casi dos años sin parar). Sin dudarlo pillé la entrada, pese a que me iba a tocar ir solo. La fecha era para el 24 de junio, o sea, ayer. No creo que me equivoque si digo que fue uno de los 5 mejores conciertos que he visto en mi vida, por no hablar del precio, 35 dólares canadienses, algo más de 27 euros. Como teloneros llevaban a Peaches y a Bauhaus. El escenario: The Molson Amphitheatre, una instalación hemicircular semicubierta situada en The Ontario Place, en una islita sobre el lago Ontario. Increíble la escena (siento no poder enseñaros fotos, pero tuve que salir corriendo después de que el México - Argentina acabó y se me olvidó la cámara).Los Peaches estos, bueno, animaron un poco; pero nada del otro mundo. Bauhaus a mí personalmente me aburrió, aunque ya puedo decir que los he visto. Estan como muy de capa caída, aunque su mérito tienen. El rollo de siniestrillos y tal desprende un cierto tufo a hortera. Lo único que me gustó fue la canción con la que cerraron el concierto: Ziggy Stardust and the Spiders from Mars del genial David Bowie (Tono, tenías razón, este tipo es muy grande). A todo esto, súper bien montado el Molson; varios puestos donde servían comida y bebida (eso sí, a precios "populares" pero que con todo no llegaban a ser tan prohibitivos como en alguna de las salas de Madrid), muy cerca del área de concierto aunque apartado. La peña poniéndose ciega de wanos (tenía al lado a unas niñas de 18 ó 19 años que se pusieron hasta el culo y las cabronas no te creas que se lo pasaron, no...). Da gusto ver un concierto allí.

Y por fin, Nine Inch Nails... Trent Reznor y el resto de músicos aparecieron detrás de una cortina metálica donde se proyectaban imágenes. El primer tema: Somewhat Damaged, de The Fragile. El sonido, impresionante, nada que ver con el sobreproducido aunque excelente ruido enlatado que recogen los trabajos de estudio. Había leído que los directos de NIN eran increíbles, muy potentes; todo es totalmente cierto. Hubo momentos para todo: desde el puro deleite instrumental del leit-motive de La mer hasta el trallazo en directo de Head Like a Hole o March of the Pigs pasando por el intimismo de Something I can never have. Un momento en la retina: el anfiteatro entero a oscuras, Reznor a los teclados interpretando Hurt mientras los mecheros se iban encendiendo uno a uno y la gente susurraba las letras... "I hurt myself today, to see if I still bleed...". Eché de menos The Fragile (una de las canciones más bonitas jamás escritas, bajo mi punto de vista) y Happiness in Slavery; pero la versión de Joy Division del Dead Souls fue la leche.
Salí de allí con un subidón increíble. Y es que, os guste el grupo o no, ayer vi a una de las formaciones más grandes e influyentes de los 90; y no me decepcionaron lo más mínimo. Me perdí a los Red Hot Chili Peppers en Madrid, me perdí a los Rolling Stones (aunque creo que de haberme quedado allí también me los hubiera perdido) pero el concierto que vi ayer, lo compensa con creces.


2 comments:
Como leí en algún sitio, NIN es una de las pocas bandas de los 90 de la que se seguirá hablando dentro de 30 años (momento mítico en Los Simpsons cuando Homer ve un cartel de NIN).
Felicidades por poder asistir a un pedazo de concierto de NIN.
Aunque seas un cínico, hay que reconcoer que tu gusto musical es Ex-Kisito. Yo descubrí Nine ich Nails hace 5 años y todavia lo flipo. Viva David Bowie!! A ver si yo tb puedo verlos algún dia, aunk tenga k ir sola. Hace 4 años tenía la entrada de Jamiroquai aki en Granada y la revendí por no ir sola. Hoy no me pasaría algo asi. Un beso :*
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