
En primer lugar, llamar documental a Shine a light me parece pretencioso. En realidad es una grabación hecha por Scorsese con un repliegue de medios pocas veces visto a una actuación de una de las bandas más míticas de la historia. El "bolo" tuvo lugar en otoño de 2006 en el Beacon Theater de Nueva York y el montaje lleva la firma de Scorsese, que ha sabido añadir un inicio y un final para otorgarle una estructura narrativa clásica con presentación y desenlace, quedando el nudo constituido por el material del concierto y material de archivo ingeniosamente engarzado (aunque tampoco en exceso, de ahí a que me resista a clasificarlo de documental). El resultado es un aprobado, porque los Rolling son los Rolling y Scorsese es Scorsese, si no, ni eso. Para la retina, el cineasta italoamericano otorga un puñado de momentos memorables, que serán muy apreciados por los fanáticos de los Rollings de todas las generaciones, pero poco más.

El repertorio de los Rolling, tras 46 años de trayectoria profesional (la banda se fundó en 1962), es vasto, pero, curiosamente (y como sucede con Los Beatles en mi modesta opinión) en parte desconocido. Sucede el siguiente fenómeno, mientras que la cantidad de temas formidables en la discografía de los Rolling se sucede, al final el conocimiento de las canciones del grupo por el gran público se limita a un puñado que no suele corresponderse con los mejores. El resultado es un puñado de temas trilladísimos de los que un seguidor medio acaba casi por huir, como por ejemplo el agotadísimo (I can't get no) Satisfaction. Eso puede ser lo más achacable a la película, que con una oportunidad como esa de regalar a los fans con joyitas de la discografía menos conocidas, la selección de los temas se me antoja pobre, con alguno incluso que yo personalmente hubiera eliminado del montaje final, añadiendo más material de archivo que es uno de los aciertos de la película y que pueden verse con cuentagotas. Solo hay que echar un vistazo a la lista de temas ( creo que no aparecen en el orden que aparecen en la película, por cierto):
Jumping Jack Flash
Shattered
She Was Hot
All Down the Line
Loving Cup
As Tears Go By
Some Girls
Just My Imagination
Faraway Eyes
Champagne & Reefer
Tumbling Dice
You Got the Silver
Connection
Sympathy for the Devil
Live With Me
Start Me Up
Brown Sugar
(I Can't Get No) Satisfaction
Shine A Light
Encuentro otros dos lunares en la cinta, por un lado la aparición de artistas invitados: Jack White (de los White Stripes), Buddy Guy y ¡¿Christina Aguilera!?. No haré ningún comentario más allá. El segundo, la aparición de los Clinton, que asistieron al concierto, pero que no aportan nada al documental desde el punto de vista narrativo y que, encima, salen favorecidos por una publicidad supongo que no buscada por los Rolling que se torna, bajo mi punto de vista, altamente inapropiada en plenas primarias; por no hablar que no creo que la familia de un expresidente demócrata de los EE.UU. tengan en absoluto que ver con el ideal que encarnan los Rolling Stones. Elecciones muy desacertadas, bajo mi punto de vista, que deslucen lo que debería ser un homenaje visual a sus satánicas majestades.

Y como aciertos, poner un montón de cámaras rodando a unos tíos de sesenta y tantos disfrutando como jovencitos en el escenario. Mick Jagger sigue moviéndose como si tuviera 40 años menos y Keith Richards, maltratado por la vida de calavera que ha llevado todos estos años, sigue conservando esa sonrisa de pícaro jovenzuelo. La imagen para el recuerdo: Keith Richards, tras interpretar uno de los temas que canta en el documental (creo recordar que después de Connection pero también podría ser al término de You got the Silver, que son los dos temas que interpreta el bueno de Keith), agradece al público y hace amago de irse al fondo del escenario, cuando vuelve a acercarse al micro y con una sonrisa de oreja a oreja dice "Cool, eh?".
A modo de conclusión, una película con muchas pretensiones que se queda en eso, fácilmente prescindible para los que no sean verdaderos amantes de los Rolling Stones. Personalmente, en proyectos que aúnan duplas de directores afamados / músicos me gustó mucho más el trabajo que Jonathan Demme hizo con Neil Young que lleva por título Heart of Gold.


6 comments:
Bueno pues parece que no merece excesivamente ir al cine a ver este concierto. Un apunte personal: en los Rolling actuales no desentona excesivamente Cristina Aguilera, entendiendo a esta tía como algo más que una Britney Spears.
Un saludo!
Y dejarte hablar en el blog va a acabar por representar lo mismo. Vamos a ver, gañán, la Christina (se llama así, Luis, no Cristi como las de tu barrio) no debería estar en ese documental y punto. De hecho, la llevaron para reanimarle el paquete a Mick Jagger, como puede verse fácilmente; ninguna aplicación más allá. Y si te pones, ni Jack White, porque el destrozo que le hace a Loving Cup... no me jodas.
Por cierto, ¿cómo se puede entender a Christina Aguilera "como algo más que una Britney Spears"? Dime a mí qué ha hecho Christina Aguilera en su "dilatada" carrera (y no lo digo por lo extensa de la misma) para ganarse el derecho de compartir escenario con los Rollings.
Luis, de todas las perlas que has soltado en estos comentarios, ésta es la que más me ha ofendido. No te vuelvo a hablar.
Buenas,
En primer lugar... ¡Felicidades por el extenso post!
No me parece mal que Cristina Aguilera aparezca en la peli, por lo menos está de mejor ver que Keith Richards, jeje... A nivel musical no les llega ni a la suela del zapatos, of course. Y ya que hablais de Britney, en el documental Being Mick, que trata sobre el día a día del lider de los Stones, hay un momento en el que aparece la Spears: en Cannes ambos se encuentran, se saludan, y luego Mick se escabulle por el parking: lo importante es que los viesen juntos, nada más.
Por otro lado, los Beatles siempre han sido mis favoritos, tengo casi todos sus discos (que no cedés) y soy capaz de reconocer sus canciones al momento. Aún así, y a excepción de Let it be, no he sido capaz de ver sus películas sin un atisbo de aburrimiento, es decir, sin mirar el reloj. "Lo poco gusta, lo mucho cansa", dicen. Así que no creo que aguantase un peli de los Stones (sí un concierto, yo los vi en... ¡¡1990!!), ya me pasó con el Rattle and hum de los U2, si no fuese porque la vi en fiestas bajo el influjo de unas cuantas (muchas) cervezas, me hubiese aburrido soberanamente.
Gracias por las felicitaciones y gracias por el comentario. Yo con los Beatles he empezado a intimar hace relativamente poco, pero he de reconocer que tienen verdaderas joyitas con las que el gran público no está familiarizado y es una pena que sea así.
¿Has visto a los Rolling? Envidia sana que me das. Yo no he podido, estuve muy cerca de ir con mi padre - mi gran referente musical. Teníamos entradas desde justo antes de que me dieran la beca para verlos en Madrid. Al final me vine y luego se suspendió el concierto, así que el gran acontecimiento musical de mi familia se quedó en nada. Si Roger Watters toca en España en próximos años, espero poder ir con mi padre, porque no creo yo que volvamos a ver a los Rollings por allá.
Un saludo!!!
Sí,
Vi a los Stones con apenas 16 años, aún no entiendo cómo pude pagar las 4000 pesetas que costaba la entrada (ni cómo pude convencer a mis padres), jeje. El concierto: ¡todo un espectáculo! Lo mejor es que, por aquella época, se comentaba que igual era la última gira... Pero no he vuelto, no. Ahora las entradas cuestan muchísimo dinero, y no quedan ya muchos grupos o cantantes que despierten en mi tanta ilusión...
Pues rompo una lanza en favor de Luis por... pfff, realmente por nada, pero por defender al zagal.
Aunque bien pensado: ¡te has metido con la Spears! ¡Maldita sea! Métete con Carla Bruni, pero no con la Spears (la razón de esto es la misma que antes: ninguna).
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