
Mientras estuve con gripe la semana anterior, nos llegó un email a la oficina de una chica que juraba y perjuraba ser la nueva becaria de la oficina. Su nombre, Marta. Y como en las películas que tanto nos gustan a algunos, siempre que aparece una chica se desencadena una serie de acontecimientos que acaban por dar significación al origen mismo del mundo. Como en esas películas, uno no sabe nunca cómo llega a esta situación, pero cuando se da cuenta de que ha llegado, es demasiado tarde para volver a dejarlo todo como estaba, como en esas borracheras (¿do you remember Jarmo, Asane?) primiciales que de repente se te iba de las manos y todo parecía convertirse en un videoclip en primera persona donde sucedían las cosas más impredecibles y en el que cuando volvías a tomar conciencia de la acción ya era demasiado tarde para enderezar lo torcido.
Estábamos con Marta. Marta manda email, Marta pide ponerse en contacto con becarios que la asesoren, Txetun contacta con los ignorados becarios del edificio de enfrente (les llamaban legión), Txetun pone en contacto a los becarios del presente con la becaria del futuro y se olvida de los escarceos infructuosos con los becarios del pasado... Txetun acaba envuelto en un posible negocio con la becaria del futuro. En el transcurso del intercambio de información con Marta, sale el tema del alojamiento. Ella necesita ahorrar y compartir piso es una opción, y ahí que se me ocurre sugerirle la idea de tratar de desdecirme de lo que le dije a mi casero para que Marta venga y se quede en Pembroke. Y aquí comienza esta historia.

Con un email muy correcto, se me ocurrió preguntar humildemente al señor Martin, mi casero invisible, si el piso sigue todavía disponible pues que ha aparecido la oportunidad de que alguien se encargue de la mitad de la renta y ahora puedo estar interesado. Además y para tratar de predisponer al señor Martin a que acceda a mi ruego, tonto de mí, pido disculpas por adelantado ante los posibles inconvenientes que semejante proposición tan tardía pudiera ocasionarle al misterioso señor M. Tras un par de días de retraso, paso a reproducir íntegramente la contestación del señor Martin, un documento que puede servir para dar una idea, queridos lectores, de la naturaleza codiciosa de tamaño personaje:
"Hi Jose
I have one couple who have applied to rent the apt. at a higher rent - $50.00 more per month - with a one year lease. I am planning on sending them the new lease today.
I owe the caretaker, Cheryl approximately $100 and my advertising costs is approximately $55.00.
Are you willing to pay the new rent, stay to May, 2008 and cover my costs? If we can agree, I would still need to approve your new room mate".
Para aquellos que no anden muy fuertes en inglés, el casero en cuestión, con un sarcasmo notable, alude a la existencia de una pareja interesada en alquilar el apartamento por un mes pagando 50 dólares más de renta y que si yo fuera capaz de igualar esa oferta, además de pagar 150 dólares en gastos varios ocasionados al anunciado el piso para ser alquilado tras el aviso de que nos íbamos, el trato podría considerarse. Aún bajo ese hipotético caso, el casero se reservaba el derecho de dar el visto nuevo a la nueva inquilina. Ante eso, le respondí como entendía que se merecía. Uno puede ser español y hablar un inglés apenas entendible, pero gilipollas no:
"Hi, Ben (nótese como Mr. Martin dejó de ser Mr para convertirse en Ben)
The money in this case wouldn't be a problem. As you may know because it's written in the form I had to fill in before moving to Pembroke, I earn approx. 3000 CAD $ per month in my current possition ; however, I'm not willing to cover any cost you had, at least I am not as far as you don't compromise yourself to fix several things in the house that should be fixed (for instance, the whole apartment needs to be painted and my room window should be replaced: it's not keeping properly the room warm and it makes the hydro bill go higher). In addition this new room mate doesn't arrive until middle of March, and I guess for that time you'd already like to know who is going to stay in the apartment. For all those things, I guess it is better if we part ways at this point".
Aquí lo que el españolito hizo no fue otra cosa que plantar cara diciendo que no, pero no por falta de dinero, si no porque no iba a ser tan gilipollas de pagar a tocateja por un piso que tanto él como yo sabemos que necesita una serie de mejoras que valdrían más que los cochinos 150 dólares que se había gastado en un espacio en uno de esos buscadores de internet de pisos y en haber pagado a la encargada del mantenimiento del edificio por enseñar la casa. Llegado este punto, yo pensaba que la cosa estaba perdida: a nadie le gusta toparse con alguien más listo que uno mismo y la jugada había sido de jaque. Sorprendéntemente la respuesta fue esta (y permítaseme que traduzca directamente):
"Hola José,
Agradezco tus comentarios y tus preocupaciones por el apartamento. Todavía no he mirado las referencias de los nuevos candidatos. Si la cosa no va bien con ellos, ¿seguirías interesado en quedarte?"
Esperé dos días para contestarle, mientras arreglaba los detalles con Marta por email. Al final le contesté diciéndole que estaba dispuesto a seguir pagando lo que pagaba ahora y que a cambio podíamos olvidar la serie de cosas que debían arreglarse en la casa. También le dije que la nueva chica se iba a poder quedar hasta septiembre solamente, pero que a cambio yo me comprometía a quedarme mínimo hasta mayo de 2008 y a buscar otro compañero de piso en cuanto ella se fuera. Al mismo tiempo envié un email a la superintendente tratando de que me ayudara con el casero a sabiendas de que tenía un buen concepto de mí. Todo esto era el viernes por la tarde noche, después de haber ido a visitar un pisito de soltero esa misma tarde porque había quedado en hacerlo... El sábado por la mañana me levanto, enciendo el correo y entonces me sentí como Julio César cuando fue apuñalado a la salida del senado y dijo aquellas inmortales palabras "Bruto, ¿Tú también, hijo mío?":
"Ben-
I asked Jose' in person just the other day and he said he had changed his mind (like he told you) and now once again back to staying.
I feel we gave Jose' fair chance to keep apt. well in advance but he keeps changing mind. We have had a few people now,who are interested in signing lease including Mark who already signed.
Please go with Mark and his girlfriend both seem like they would be great tenants and have already committed in signing the lease."
Bien, no sé si fruto de su estupidez congénita o de su naturaleza sádica (ya me explicaréis a qué viene el ponerme en copia en ese email dirigido al casero y si semejante gesto no merece una llamadita a esa maravillosa asociación que tanto hizo por mantener puros los ideales norteamericanos cuando los demócratas se empeñaron en marcar el inicio del fin de los Estados Unidos de América imponiendo la esclavitud - y hablo de la KKK), el caso es que Cheryl Miller, que como habréis entendido por mi comentario entre paréntesis es de raza negra, que auna en su persona los siguientes rasgos: holgazanería, estupidez y el decir mentiras - y para dejar claro que no soy racista, y pese a que las tres características descritas coinciden con los estereotipos negativos atribuidos por mentes estrechas de miras a la gente de color, no creo que haya ninguna relación entre los rasgos descritos en la persona de Cheryl Miller y su color de pien, ni comparto esa estrecha opinión de la que he hablado ni las creencias de los que así opinan - ha acabado con las pocas esperanzas que tenía de quedarme en Pembroke. Ahora barajo la posibilidad del terrorismo a baja escala, del vandalismo gamberril para dejar clara mi actitud con respecto a semejante par de sabandijas (Veo a un grupo de jóvenes orinando alineados, en plan hermandad, al unísono, a las puertas de una famosa facultad donde se rodara en su día algún capítulo de Periodistas y el debut de un tal Amenábar). ¿Alguna sugerencia?
And so the bard's story ends.


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