Tenía que ir desde Dundas a Coxwell yendo al norte, haciendo trasbordo en Bloor/Yonge y yendo al Este. Tras hacer el, estaba ya en Broadview cuando el vagón se para que está fuera de servicio. Espero al siguiente vagón y lo mismo. Al fin la megafonía, peor que la de la piscina municipal de Plasencia en mis tiempos de joven - y quién quiera que deje un comentario para que los no placentinos se hagan una idea de lo que estoy hablando -, dice algo así como que el servicio está interrumpido entre Broadview y unas estaciones antes de llegar a Kennedy. También dice algo de un shuttle o microbus, pero, la verdad, tampoco presté mucha atención. Como el de la megafonía no dijo - o no le entendí - por cuánto tiempo estaría parado el servicio entre esas estaciones, decidí esperar para ver si, por lo menos, llegaba a la segunda parte...
Pasó un tren, pasaron dos trenes, pasaron tres trenes, cuatro trenes... y de cada uno la gente se bajaba enfadada mientras el tren continuaba su camino vacío - todo lo enfadado que puede estar un canadiense, vaya. Al sexto tren ya no pude contenerme, tenía tal cabreo que en un principio decidí ir a pedir una devolución, aunque tampoco tenía ganas de ponerme a discutir con un taquillero en inglés... Total, que con el cabreo a cuestas, me cambié de andén y me volví por dónde había venido.
La moraleja de esta historia es que, como españoles que somos, estamos acostumbrados a pensar que todo lo que hay fuera es mejor. Bien, tras seis meses viviendo aquí, constato que el metro de cualquier ciudad española de las que he visitado - y a la espera de lo que hagan en Sevilla - el servicio es un millón novecientas cuarenta y cuatro mil quinientas sesenta y tres - así, a ojo - veces mejor que el tercermundista metro de Toronto. Sí, habéis leído bien, tercenmundista porque, como decía David - el chico placentino al que conocí curiosamente aquí - "mucho G-7 y mucha poya, pero a la hora de la verdad no tienen un metro en condiciones".

Por todo esto, la entrada de hoy va dedicada al señor David Miller, por ser la cabeza visible del ayuntamiento de Toronto, a ver si aprende de Maricomplejines aka A. Ruíz Gallardón que otra cosa no pero hacer agujeros y andar aderezando el metro sabe un rato, y por supuesto para la maravillosa TTC (Toronto Transit Commission), por reunir en su haber a la colonia más numerosa y costosa de holgazanes maleducados inútiles y sobrepagados trabajadores - sé lo que estáis pensando y creedme, éstos hacen menos aún que cualquier func******* de la adm*********** española. Como diría Stewie: "Thanks for ruin a lovely sunday, you morons!" (uséase: ¡¡Gracias por joderme el domingo, c@b#on€$!!).


2 comments:
¿Hay megafonía en la piscina municipal?
Respecto al metro, sobre todo el de Madrid, ofrece un servicio muy bueno. Lo que pasa es que quejarse sale muy barato; bueno, eso y que Madrid es una ciudad que no ha sabido crecer y se ha encontrado con un exceso de población que no puede manejar. Pero tener la cantidad de paradas que tiene el Metro de Madrid, con la frecuencia de paso que tiene, es algo que poca gente sabe apreciar (otra cosa es la hora punta, pero Metro no tiene la culpa de que todo el personal entre a trabajar a la misma hora :D ). Eso sí, para metro cómodo, el de Bilbao.
Por cierto, el disco (que la semana pasada no puse ninguno): Elephant de los White Stripes. Perdón por el Off-topic.
Me acabo de fijar bien y has puesto el conocido término "calzona". ¡Ole! Hay que conseguir que todo el mundo utilice "calzona" en lugar de "pantalón corto" porque es mucho más útil y cómodo :).
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